
Creo que Dawkins le ha puesto un mal título a su libro, uno espera encontrarse un tratado sobre la existencia o inexistencia de Dios y encuentra un libro interesante que nos recuerda las flagrantes instrumentalizaciones de la idea de Dios, usos militares o degeneraciones políticas de las religiones.
2 comentarios:
por eso mismo es un buen título, me parece a mí
Pues igual sí, después de todo. Gracias, Anónimo.
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